La Cuenca de Cariaco: Una Trampa de Carbono en el Caribe Oriental

La Cuenca de Cariaco, situada en el Caribe oriental, frente a la costa de Venezuela, es una característica oceánica notable por su papel crucial en el ciclo global del carbono y en la conservación de registros climáticos. Esta depresión o fosa alcanza profundidades de hasta 1.400 metros y se extiende por unos 160 kilómetros de longitud y 30 kilómetros de anchura.


Una característica destacada de esta depresión es su condición anóxica, es decir, la ausencia de oxígeno en sus aguas por debajo de 250 metros de profundidad. Este fenómeno se debe a la combinación de la limitada circulación de corrientes oceánicas y la alta productividad biológica en la superficie. La producción abundante de materia orgánica en la superficie, resultante de la fotosíntesis del fitoplancton, desciende a las profundidades, donde la descomposición consume el oxígeno disponible, llevando a condiciones anóxicas.


La falta de oxígeno en las profundidades impide la actividad de organismos que descomponen la materia orgánica de manera aeróbica. En su lugar, la descomposición ocurre de manera anaeróbica mediante la reducción de especies oxidadas de nitrógeno, azufre, hierro y manganeso, resultando en una acumulación significativa de materia orgánica en los sedimentos del fondo. Esto convierte a la Fosa de Cariaco en una trampa de carbono eficiente, ya que el carbono contenido en la materia orgánica se almacena a largo plazo en los sedimentos marinos, en lugar de ser liberado nuevamente a la atmósfera como dióxido de carbono.


Los sedimentos de la Fosa de Cariaco también son de gran interés para los científicos climáticos debido a su capacidad para conservar registros de cambios ambientales y climáticos. La acumulación continua y relativamente inalterada de sedimentos anóxicos permite a los investigadores estudiar capas sucesivas de sedimentos, que actúan como un archivo natural de la historia climática. Estos registros pueden proporcionar información sobre variaciones en la productividad biológica, eventos de cambios climáticos abruptos y fluctuaciones en las condiciones oceánicas a lo largo de miles de años.


Además de su importancia científica, la Fosa de Cariaco tiene relevancia ecológica. La región superficial es rica en vida marina, incluyendo diversas especies de peces, crustáceos y moluscos que dependen de la alta productividad fitoplanctónica. Sin embargo, las condiciones anóxicas en las profundidades limitan la biodiversidad en las zonas más profundas, creando un entorno único y especializado.


La Fosa de Cariaco, con su capacidad para almacenar carbono y preservar registros climáticos, destaca como un laboratorio natural para el estudio de procesos biogeoquímicos y cambios climáticos históricos. A medida que la investigación científica avanza, este sitio seguirá proporcionando valiosos datos que contribuirán a nuestra comprensión del clima pasado, presente y futuro, así como de los mecanismos que regulan el ciclo global del carbono.


A la memoria del Dr. Baumar Marín

Docente Investigador del Instituto Oceanográfico de Venezuela.

Especialista en Ictioplancton. Investigador del Proyecto
CARIACO desde 1997.


El Dr. Marín recibió la medalla Roger Revelle de la COI y
los Certificados de Reconocimiento al INTECMAR, al Instituto Oceanográfico de
Venezuela (IOV) y a la Fundación La Salle por su apoyo al Proyecto CARIACO,
beneficiando a los Estados Miembros de la región y aportando al estudio de la
interacción atmósfera-océano y el cambio climático.

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