El fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un patrón climático natural que se manifiesta en el Pacífico ecuatorial y tiene repercusiones significativas en el clima global. Se trata de un fenómeno complejo que involucra interacciones entre la atmósfera y el océano, afectando patrones meteorológicos en diversas regiones del mundo.
El componente principal del ENOS es El Niño, una fase cálida que se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial. Este aumento de temperatura tiene efectos notables en los patrones climáticos y puede desencadenar eventos meteorológicos extremos en diferentes partes del globo.
Durante el evento climático El Niño, los vientos alisios se debilitan debido a la disminución de la presión atmosférica en el Pacífico occidental y el aumento de la presión en el Pacífico oriental. Esto provoca una disminución en la velocidad y la fuerza de los vientos alisios, lo que a su vez reduce la cantidad de agua fría que se mueve hacia el oeste del Pacífico ecuatorial. La disminución de estos vientos permite que las aguas más cálidas se desplacen hacia el este, afectando no solo el océano sino también la atmósfera circundante. Como resultado, la temperatura superficial del mar en el Pacífico central y oriental aumenta, lo que a su vez afecta la circulación atmosférica y los patrones climáticos en todo el mundo.
Las consecuencias del fenómeno El Niño se manifiestan de diversas maneras en distintas regiones del mundo. En algunas áreas, como el oeste de Sudamérica, se experimentan lluvias intensas e inundaciones, mientras que en otras, como el sudeste asiático, se pueden enfrentar sequías y condiciones más cálidas de lo normal.
La fase opuesta del ENOS es La Niña, que implica un enfriamiento anormal de las aguas superficiales en el Pacífico ecuatorial. La Niña tiende a tener efectos climáticos opuestos a los de El Niño, como condiciones más frías y húmedas en algunas áreas.
El monitoreo constante del ENOS es esencial para comprender y prever sus impactos. Numerosas instituciones internacionales, como la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, supervisan activamente las condiciones oceánicas y atmosféricas para detectar signos de estos eventos climáticos.
La influencia del fenómeno ENOS en el clima global destaca la interconexión y la complejidad de los sistemas naturales. Su comprensión y estudio continuo son fundamentales para mejorar la capacidad de pronóstico climático y para anticipar y gestionar los impactos en las comunidades vulnerables ante eventos extremos asociados con El Niño y La Niña.
a) Representación esquemática de las condiciones atmosféricas normales (no de un fenómeno de El Niño) en el Océano Pacífico tropical.
b) Circulación de Walker entre la presión alta del Pacífico Sur y la baja de Indonesia. Los vientos de superficie son los vientos alisios del sureste. Tomado de Sverdrup & Kudela (2017).



